sábado, 14 de julio de 2007

...para ELLA...

Estoy un poco harta de escribir siempre sobre lo mismo. Así que hoy vamos a cambiar...

Hace unos meses me di cuenta de que estoy preparada para hablar de aquello de lo que pocas veces he hablado; de aquello que siempre intento evitar; de aquello que la gente intenta ignorar y no comentar, pero que sigue ahí y que a veces es necesario recordar.

"Ella no se acuerda de su madre" dijeron hace unos años...
¿Es eso posible? ¿realmente creeis que puede ser?... Imposible

Decía que podía escribir y ahora no se me ocurre nada :P jeje
Bueno, a ver...
Cada vez siento más necesidad de tratar temas relacionados con ella. Algo que no he hecho con normalidad desde hace 9 años (si hago bien las cuentas). ¿Por qué? no lo sé, pero es asi.
Quizas yo no puse de mi parte cuando debí hacerlo, y ahora noto que falta en mi vida una conversación que me saque de dudas, que conteste a todas esas preguntas que tengo, y que me ayude a recordar todo aquello que he olvidado: mi vida hasta los 9 años...
Pensareis: qué exagerada! cómo va a olvidarlo todo?
Lógicamente no lo he olvidado todo, pero es duro intentar recordar ciertos momentos y darte cuenta de que no puedes; visualizar en tu mente una situación y no saber a qué parte de tu vida pertenece; pretender buscar una voz, una cara, un olor, un tipo de ropa o de peinado... y ver que no recuerdas nada. Cierras los ojos y lo vuelves a intentar. Pero nada. No eres capaz de hacerlo!!
Eso es duro; pero lo peor es no poder acudir a alguien que seguramente recuerda y revive cada momento cuando quiere. No poder preguntar cómo era algo de ella... cómo se comportaba... o por qué decía aquello que recuerdas "por encima".
¿Qué se supone que debo hacer? ¿Estaré así para siempre?

Gracias a los que alguna vez han preguntado por mis sentimientos; a los que han intentado protegerme en este tema; a los que han aguantado mis comentarios aunque les extrañaran; a los que han sabido cómo tratarme respecto a esto durante tantos años; un gracias especial a aquel que puso una canción en mi vida: gracias Fernando. Gracias, pero esto tiene que acabar.
Ya no vale callarse, intentar no tocar el tema, o cambiar la forma de comentar algo sólo porque yo estoy delante y "eso" no se puede decir. Se acabó, porque ahora estoy preparada.
Ahora pido que aumenten los comentarios como "en feria siempre me acuerdo de cuando vi a tu madre y me decía que no sabías multiplicar" (Carmen Pino), "mi padre trabajaba con tu madre, y dice que eres igual que ella" (Alberto), "nunca hablas de tu madre?" (Isa), "¿sabes quien estudiaba turismo? tu madre..." (papá), "me han dicho que tu madre murió..." (Gema), "a tu madre le encantaba ese restaurante; deberías ir un día" (tito). Me encantaría poner más, pero solo se me ocurren 3 insignificantes. Una pena, verdad?

Creo que tengo suficiente con mirar a mi alrededor y ver que falta algo. Ciertas situaciones se hacen insoportables porque no está a mi lado. Sé que los demás (las demás, sobretodo) han aprendido de la vida gracias a esa persona que yo no tengo. Y sé que ell@s siempre podrán apoyarse sobre ella. Siempre sabrán a quien acudir, sin comprender el gran valor de eso que tienen. No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde. ¡Qué cierto es!
Además, comprendo que mi vida sería totalmente distinta con ella. Para bien y para mal, soy consciente. Soy consciente de que no tendría ciertos problemas, pero sí incrementaría otros. Pero estaría aqui... conmigo.

Supongo que hay mucho más que decir en mi cabeza. 9 años de pensamientos acumulados. 9 años de silencio que poco a poco intento romper, y parece que van dando resultado.

PD: Prometo foto. Buscaré la mejor :)


Historia de un sueño, La oreja de Van Gogh:
Perdona que entre sin llamar,
no es esta la hora y menos el lugar.
Tenía que contarte
que en el cielo no se está tan mal.

Mañana ni te acordarás,
"tan sólo fue un sueño" te repetirás.
Y en forma de respuesta
pasará una estrella fugaz.

Y cuando me marche estará
mi vida en la tierra en paz.
Yo sólo quería despedirme,
darte un beso y verte una vez más...


Promete que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír.
Y así, sólo así, quiero recordarte.
Así, como antes, así, adelante,
así, vida mía, mejor será así.

Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás.
¿Te acuerdas cuando entonces
te cantaba antes de ir a acostar?

Tan sólo me dejan venir
dentro de tus sueños para verte a ti.
Y es que aquella triste noche
no te di ni un adios al partir.

[...]
Se está haciendo tarde,
tendré que marcharme.
En unos segundos vas a despertar...




Dime quién soy yo, Niña Pastori:
Coge un puñao de arena fina
y estiéndela por tu camino.
Baja hasta el fondo de tu alma y comprenderás
que en la vida solo manda el destino.

Pero dime quien soy yo:
la que manda, la que ordena,
la que lleva el timón, la que sufre las penas
Pero dime quien soy yo:
la que canta cuando llora,
la que ríe en los momentos
cuando la pena me ahoga.

Y acaríciame la cara,
que ves llorando y no sientes nada
Y acaríciame la cara,
que me ves llorando y no sientes nada.

Le doy gracias a la vida
porque tengo lo que quiero:
alguien que por mi suspira
y aunque sea desde el cielo
cicatriza las heridas
que aparecen en mis sueños
y a veces se pone triste
sabe que le hecho de menos.
[...]

No hay comentarios: