lunes, 19 de marzo de 2007

...Nunca juegues con extraños...

Os dejo otro de mis relatos. Mi preferido: Verónica.
Me encanta, quizás es porque lo he escrito yo y no soy nada modesta -para qué nos vamos a engañar-, pero realmente me encanta. Creo que he conseguido expresar en él todo lo que veía en mi mente.
Aqui lo tenéis:


VERÓNICA
25 años
Soltera, dependienta de supermercado, "infeliz"


- Venga, ¡nos vemos mañana!
- Hasta mañana, que lo paséis bien... - Siempre contestaba igual. Todos los viernes sus compañeras iban a tomar unas copas tras el trabajo; era una noche especial para ellas, y Verónica se alegraba, aunque no disfrutaba de esa costumbre. Ella se conformaba con pasar por el bar de "El Nacho" y tomar una Coca-Cola, para luego volver a casa y cenar un par de bocadillos de chorizo mientras veía ese programa de cotilleos para marujas. Pero realmente no era feliz, se daba cuenta de que no era eso lo que quería para ella; y no sabía dar solución. Sin amigos, sin entretenimientos, sin nada que hacer un viernes por la noche...
Llevaba varios días mirando el ordenador que trajo su hermano. Nunca se había planteado utilizarlo. No tenía ni idea de cómo manejar el ratón, ni siquiera sabía cuál era el botón de encendido. Entonces decidió hacer eso que pensaba desde el viernes anterior: sentarse frente a él para intentar ponerlo en funcionamiento. Aprovecharía la noche, ya que Juan –su hermano- no llegaría hasta las cuatro o cinco de la mañana.
- A ver, a ver... ¡aquí estás!- exclamó al encontrar el botón que buscaba. Exacto. La pantalla comenzó a funcionar. Aquello hacía un ruido espantoso, llegó a asustarse. En unos minutos, Verónica había investigado por todas las carpetas, incluso por alguna que otra página de Internet. Nunca pudo imaginar la cantidad de posibilidades que cabían en ese aparato de forma tan extraña.
Ya eran las 3:30; un día normal estaría durmiendo, pero en ese momento hacía lo más divertido que había descubierto jamás: chatear. Chateaba y chateaba; con unos, con otros...

Cariñoso29 dice: creo que eres la mujer más especial que he conocido
Vero_ dice: bueno, realmente no me has conocido...
Cariñoso29 dice: pero me encantaría hacerlo
Carñoso29 dice: qué tal si quedamos mañana?
Vero_ dice: pues... nose...
Cariñoso29 dice: a las 23:30 en "Tipp". Lo conoces, verdad?
Vero_ dice: sí, claro
Cariñoso29 dice: pues allí te espero. No me falles!! Un beso

¡Cuántas veces había soñado con un encuentro de ese tipo! No solía salir con nadie, aunque su madre intentaba por todos los medios que Juan le presentara a algún amigo. "Demasiado serios para mí" pensaba siempre. Pero esta vez... parecía todo perfecto. Después de dos horas hablando con él, estaba segura de que ese tal Cariñoso29 era lo que ella quería. No iba a poder dormir en toda la noche, lo sabía.

"Las 23:25, ya llego tarde" pensaba mientras aligeraba el paso. Aún le quedaban dos calles, siempre le pasaba igual. Había tardado 45 minutos en arreglarse, sin contar los 30 que gastó en elegir la ropa; estaba tan nerviosa que no se decidía con nada. Pero llegaba el momento, ahora tenía que parecer segura de sí misma. ¿Cómo sería él? ¿Moreno, rubio...? Ni siquiera le había preguntado su nombre, ¡qué despiste! "Ahí está". Se paró ante un coche, y buscó su reflejo en la ventanilla para asegurarse de que iba bien peinada. Lo reconoció porque prometió llevar un periódico bajo el brazo.
- Hola... ¿eres...?- "¡Su nombre! ¡¡No sé su nombre!!"
- Sí. Diego, me llamo Diego. Encantado.– Era guapísimo. Ojos verdes, pelo negro, piel oscura... Una camisa de rayas que le hacía aún más atractivo y, por supuesto, ese perfume que olía tan bien.
- Igualmente.- Verónica no podía contener el temblor de piernas, y mucho menos ocultar el movimiento nervioso de sus párpados. Nunca pensó que podría estar tan cerca de un hombre de esas características que, además, llevara el perfume que tantas veces había olido en el supermercado. Ese que todas sus compañeras compraban para sus novios, y que ella se conformó con regalar a su hermano. Estaba segura de que pronto eso cambiaría...
Tomaron unas copas en varios sitios que Diego conocía. Todo era nuevo para ella, lo que lo hacía más especial. Tras un par de horas juntos, comentando la vida de ambos, él insistió en ir a su casa. Aseguró que lo pasarían bien. "¿Por qué no?" decía ella, "no lo voy a estropear ahora". El problema llegó cuando estaban en el salón; no habían parado de besarse, pero él quería llegar a algo más. Verónica no estaba segura:
- Creo que deberíamos dejarlo para otro día.- Diego seguía insistiendo... – De verdad, será mejor que esperemos. ¿Qué haces? ¡No! ¡No quiero! ¡¡Quieto, quieto!!

...

- Estremecedora noticia la que llega hoy a nuestra redacción. Una joven de 25 años ha sido hallada muerta en el piso de su asesino. Tras chatear con ella, el joven –Joaquín Torrezno Gómez-, la convenció para quedar y...

- ...un adiós que será para siempre. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Descanse en paz: Verónica María Hernández.

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Estremecedor...como la noticia. Espero que os guste tanto como a mi. Triste e impactante a la vez que bonito, no os parece?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pobre veronica =(