Creo que relaciono este mes de lluvia y villancicos con absolutamente todas las desgracias de mi vida, ya sea porque me sentí desgraciada justo en esta época, o porque me hace recordar los grandes momentos de mis "otras vidas". Sí, suena raro, pero creo que mi vida se podría dividir en tres o cuatro sub-vidas, cada una de ellas con unas rutinas, un ambiente, unos "acompañantes", y unos objetivos completamente distintos. Ahora, quizás en la cuarta sub-vida, he dado un cambio completo a mi forma de ver y entender las cosas, supongo que fruto de mi experiencia (aunque corta, experiencia). Pero...sigue erizándoseme la piel. Mi corazón se queja cada vez que una simple palabra nos recuerda que cualquier tiempo pasado fue mejor, y las lágrimas brotan cada vez que comprendo que no hay solución. He cambiado mi forma de ser de una manera radical; lo sé, ya no soy aquella que era, y no hace falta que nadie me lo recuerde. Pero es característico del ser humano cambiar de actitud ante las que son grandes experiencias frente a sus ojos. Sólo se trata de asumir lo que hemos aprendido, y de crear esa coraza que nos proteja cuando lo necesitamos.
No me arrepiento de haber creado otra "yo". Porque ésta, más que nunca, sigue sintiendo la piel erizada y el corazón encogido...

Photography Graphics



2 comentarios:
Yo, al igual que tú, he sufrido las navidades. No me traen regalos sino recuerdos de aquello que he perdido que hacía que esas fechas fuesen especiales.
Creo que es a los niños a los únicos a los que les gustan estas vacaciones, porque ellos no han perdido nada todavía para que su recuerdo se les haga presente en navidad.
Yo, al igual que tú, he sufrido las navidades. No me traen regalos sino recuerdos de aquello que he perdido que hacía que esas fechas fuesen especiales.
Creo que es a los niños a los únicos a los que les gustan estas vacaciones, porque ellos no han perdido nada todavía para que su recuerdo se les haga presente en navidad.
Publicar un comentario