jueves, 23 de diciembre de 2010

Pequeños momentos. Momentos especiales.

Supongo que, en el fondo, todos nos queremos un poquitín más de lo que decimos. Algunos más y otros menos. Quizás nunca lleguemos a saber lo mucho que nos apreciamos, y lo que seríamos capaces de hacer unos por otros si fuera necesario. Pero nunca, jamás, debemos subestimarlo.

A veces, en la vida, surgen grandes acontecimientos; grandes situaciones enmarcadas en pequeños momentos. Pequeños detalles que convierten un día, por una única razón -mínima y casi inimaginable-, en algo especial*
Una sonrisa justo cuando la necesitabas, el beso que tanto esperabas, la lluvia oída desde la cama, aquellos ojos que te miran, una llamada, la risa que te provoca dolor de barriga, llorar de alegría, sentirte bien entre ellos, o esas palabras...sin más.


"Hay días hechos de nimiedades, días de los que uno se acuerda mucho tiempo sin que pueda verdaderamente saber por qué"