Fabio, que me mira enfadado, de pie, ante el portal. Y dice que no, que me equivoco, que somos felices juntos. Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza. Porque cuando alguien al que quieres se te va, intentas detenerlo con las manos, y esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no es así. EL CORAZÓN TIENE PIERNAS QUE NO VES. Y Fabio se va diciendo "me las pagarás...", pero el amor no es una deuda que saldar, no regala créditos, no acepta descuentos..."
((Perdona que te llame amor, de Federico Moccia))



No hay comentarios:
Publicar un comentario