Algunos días ni siquiera puedo levantarme.
Escucho el despertador y, en cuanto abro los ojos, siento un nudo en el pecho que casi no me deja respirar... Me levanto y me visto, comienzo a correr como todas las mañanas, y así intento olvidarme de esa sensación que un día más me atrapa. Pero ojalá fuera tan fácil!
Es entonces cuando me pinto una sonrisa frente al espejo, esa sonrisa que me va a acompañar durante toda la mañana (al medio día habrá que volver a dibujarla). Esa sonrisa que ando regalando a todo aquel que se cruza en mi camino, aunque por dentro me entren ganas de llorar de forma desesperada. Esa sonrisa que es un secreto, y que cada vez cuesta más pegar en mi cara.
Pero eso da igual, porque todas las mañanas me recuerdo que ni una lágrima va a empañar el día! Porque no quiero que nadie me vea así. Porque necesitan mi hombro y mi fuerza; la fuerza que aparento tener, pero que es mentira...
Doy esperanzas, escucho y animo, cuento historias en las que la felicidad es protagonista, y sobre todo SONRÍO. Y nadie sabe que todo es mentira. Pero cuando vuelvo a la cama y me quedo a oscuras en la habitación, me doy cuenta de que sonreir así sin más no tiene sentido, no lleva a ninguna parte. ...
Por eso ahora busco motivos para sonreir... (y tengo que decir que me cuesta encontrarlos), pero sé que si no lo intento nunca lo voy a conseguir =)
Poco a poco aprendo a vivir con los problemas y desilusiones, con las esperanzas de que cambie todo aquello que no me gusta... porque odio tantas cosas ahora mismo!!!!
martes, 24 de febrero de 2009
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