jueves, 5 de noviembre de 2009

Sí, puede que tal vez me haya cansado. Quizás me haya cansado de desilusiones, quizás de soñar despierta o de mirar el movil cinco veces cada vez que me despierto en mitad de la noche. Y quizás también me haya cansado de esconder mis sentimientos, de fingir que todo da igual, de hacer como que no te he visto cuando al mismo tiempo me vuelan mil mariposas en el estómago. Y también de ver películas de amor con final feliz, y de preguntarme por qué yo todavía no he tenido ningún final así. Cansada de dar pasos equivocados, de odiarme a mí misma por no ser capaz de odiarte a ti, cansada de tumbarme en la cama en plena tarde de domingo mientras ahí fuera pasa la vida como si nada. Cansada de tantas cosas, que ya no recuerdo por qué cogí ese camino, por qué me ilusioné tantas veces como una cría, por qué no fui capaz de decirte aquel día que me pasaría la vida sentada a tu lado sólo para oírte respirar...

Hay que hacer algo distinto. Es hora de tocar una canción nueva. Romper el cristal de la costumbre. Patear el tablero... borrón y cuenta nueva.
Para que la vida no sea un permanente Déjá Vu, hay que barajar y dar de nuevo, rodar con la vida, asumir los desafíos, con miedo, con pánico, pero confiando en que buscar lo diferente y no repetir la historia es una forma de estar vivos!

1 comentario:

Herminia dijo...

Creo que voy a tener que aprender de ti... porque a mi ya se me escapa de las manos...