-¿Te puedo pedir una cosa?
-Sí, dime...
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo?
-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mi cara cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres… enserio
-¿Y eso a que viene?
- A nada... simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos esas cosas a las que un día te acostumbrastes...
lunes, 8 de junio de 2009
tsss...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



1 comentario:
me vas a llamar pesada, pero me encanta! te lo copio...=$
Publicar un comentario