Piensas en las ganas que tienes de encontrar lo que buscas. En la posibilidad de haberlo encontrado. En todo lo bueno; todos los requisitos cumplidos...
En los mensajes sin sentido que ya necesitas leer cada día, la ilusión que ni tú misma entiendes. Pero que te encanta.
Piensas en los inconvenientes. En tu miedo a volver a caer, hasta el fondo como la última vez...y en la posibilidad de tardar meses en recuperarte. En que las cosas ahora sucedan al contrario, porque ahora estás al otro lado: esta vez eres tú la que no tiene las cosas tan claras... pero al fin y al cabo eso no importa.
En los celos de los que tanto se habla últimamente. Esos que no sabes cómo entender.
Piensas en la opinión de la gente. Que nunca te ha preocupado. No se qué sucede ahora...
Piensas...y no sabes hasta donde podrías llegar tú. Hasta donde podría llegar él.
No sabes si debes dejarte llevar. O acabar con esto de golpe.
Sólo sabes que es tu decisión, y que ahora mismo eres incapaz de decidir...
Sólo sabes que lo mejor es dejar que las cosas sucedan, poco a poco.
Sin miedos, sin influencias, sin complicaciones.
martes, 29 de septiembre de 2009
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