Tengo un folio entero escrito pidiendo perdón. Pero ya se me han ido las ganas.
Parece que llega un momento en que las lágrimas desaparecen; llora el corazón, pero es un secreto. O quizás ya ni llora... no sé, no me he parado a preguntarle. No quiere decir que no lo sienta, pero el tiempo cura, y hacer como que olvido también. Definitivamente son rachas, épocas y situaciones que nos cambian; y puede que mañana me despierte preguntándome de nuevo por qué hice las cosas como las hice, y por qué ahora estoy en el punto en que estoy.
Hoy sólo pienso en mañana... y mañana haré igual. ¿Qué más da lo que quedó atrás?
Dicen que el dolor es inevitable, por eso no intento echarlo de aqui...
miércoles, 5 de agosto de 2009
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1 comentario:
Precioso!
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