domingo, 17 de mayo de 2009

y que el destino no existe, ¿no te enteras? ♣

Un gran guerrero japonés llamado Nobunaga decidió atacar al enemigo aunque tenía solamente una décima parte del numero de hombres que la oposición tenía. Sabía que ganaría pero sus soldados se mostraban dudosos. En el camino se detuvo en un santuario Shinto y le dijo a sus hombres:
Después de visitar el santuario arrojaré al aire una moneda. Si sale cara, ganaremos; si sale sello, perderemos. El destino nos tiene en sus manos”.
Nobunaga entró al santuario y ofreció una plegaria silenciosa. Salió y arrojó al aire una moneda.
Salió cara.
Sus soldados estaban tan ansiosos de combatir que ganaron fácilmente la batalla.
Nadie puede cambiar la mano del destino”, le dijo su asistente después de la batalla.
Claro que no”, dijo Nobunaga, mostrándole una moneda que tenía caras por ambos lados.
(Cuento Zen)

**No es la fuerza que tiene el destino, ¿soy yo que lo fuerzo...?*



PD: La entrada anterior no era una respuesta a nadie. Una vez más...simple casualidad. Aun asi, yo seguiré haciendo nudos hasta que encuentre otra cinta con la que aprender, de nuevo, a hacer lazadas.

No hay comentarios: