Un dolor que antes no dolía;
que se esconde tras la sonrisa de cada día.
Dolor... inadmisible. Insignificante,
frente al dolor de los demás.
Dolor pequeño como siempre,
pero sentido como nunca.
Ese dolor del que no puedo hablar,
porque cuando intento hacerlo me quedo sin palabras.
Porque cuando las encuentro... nadie me escucha.
Ese dolor en el pecho,
que me pone violenta
aunque lo leas y no me creas.
Un dolor que no lleva a nada,
y que cada día entiendo menos...
Pero, al fin y al cabo: dolor.
Dolor por no tenerte cerca,
dolor por echarte de menos.
Por recordarte cada minuto, cada instante...
...en cada sueño.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Dolor...
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